México, COVID-19 y el mercado laboral: Seis estadísticas clave


  • Las tasas más altas de desempleo en la historia de México se han dado en 1980, 1986 y 1995, a raíz de varias crisis económicas

  • Se espera que los segmentos de la población más afectados por este fenómeno sean las mujeres y los jóvenes

  • INEGI calcula que el 82.3 por ciento de la gente que tuvo que abandonar su empleo por la pandemia pertenecía a la economía informal

En todos lados se pueden encontrar indicadores o muestras del efecto de la pandemia en la economía del país. Cinemex, Aeroméxico y Famsa se han declarado en bancarrota por todas las ventas que han perdido en los meses de cuarentena. Se estimaba hace meses que cuando menos un millón de empresas tendrían que cerrar en México. A eso se debe sumar que ciertas inversiones están en riesgo. Pero tal vez el elemento más doloroso es la pérdida de empleos.

De acuerdo con Forbes, la crisis de trabajo en México es aún más profunda de lo que parece a  primera vista. Y es que, aunque Gobierno dice que se están recuperando plazas poco a poco, según El Economista, Animal Político apunta que el empleo formal ha retrocedido mucho. Y tal vez el terreno perdido podría tomar años en recuperarse. Pero, ¿qué tan seria es la situación? La CPA Analista, Región Latinoamérica, Melisa Murialdo comparte estas seis gráficas clave:

Un panorama grave, más allá de la situación de México

Para empezar, vale la pena mencionar que no solo en el país existe una situación compleja. En cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se espera que se pierdan en conjunto unos 400 millones de trabajos, considerando México y el resto del planeta. Los sectores que más podrían resultar afectados de este cambio en la dinámica laboral aglomeran a mil 250 millones de personas. Esta cifra es crucial porque el desempleo no es el único efecto negativo.

MiPyMEs, las más golpeadas por la crisis

Como suele ser costumbre, son los agentes de menor tamaño los que tienden a sufrir la peor parte de las crisis económicas. Se estima que las mayores caídas del empleo fueron en Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs). Para los micronegocios, se vio una disminución en las plazas de 2.8 por ciento anual. En el caso de los pequeños establecimientos, la tasa es de 2.3 por ciento. Como estas unidades emplean a la mayoría del público, es preocupante.


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Se reduce el desempleo en México, ¿pero a qué precio?

Hay que reconocerle a las autoridades de Gobierno que, en efecto, hay una mejora notable en la situación de desempleo. Entre abril y mayo, hubo un cambio positivo en la cifra de personas que no tenían una ocupación. Sin embargo, la calidad de estas nuevas plazas es muy dudosa. Y es que la recuperación se vio principalmente entre trabajadores sub-ocupados o informales. Es decir, que no cuentan con las prestaciones o condiciones de empleo consideradas óptimas.

Informalidad avanza a pasos preocupantes

Para la segunda mitad del año se puede confirmar lo que muestran las cifras de abril y mayo de forma indirecta. Desde abril y hasta junio, se incrementó la cantidad de empleos informales en México en aproximadamente cinco por ciento. Un punto a favor es que la sub-ocupación parece ir en una tendencia a la baja, algo que podría indicar un avance de plazas de mayor calidad. Sin embargo, también parece que el desempleo está volviendo a ganar algo de fuerza.

México: Triste ejemplo de informalidad global y regional

Claro, no es como que los trabajos sin adecuadas prestaciones y registro ante las autoridades tributarias sean un fenómeno exclusivo de México. Se estima que, a escala global, unos dos mil millones de individuos trabajan en estas condiciones de informalidad. En América Latina son 140 millones, lo que representa el 54 por ciento de la población ocupada. Pero hay que resaltar que la República está justo en ese mismo promedio, con una tasa de 53 por ciento.

Una situación que podría ser mucho peor

Al mismo tiempo, es buena idea revisar el pasado para darse cuenta que, aún si el reto de la informalidad será un doloroso a largo plazo, México sobrevivió cosas peores. En 2009, cuando se consolidó la última gran crisis económica que afectó al planeta, se tenía en septiembre una tasa de desempleo de 5.99 por ciento. Para marzo, cuando comenzó la pandemia, era de 3.26 por ciento. Aunque podría subir a futuro, hay una posibilidad de un mejor panorama a futuro.



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