La próxima actualización del sistema operativo de Apple:  ¿Nueva pesadilla para la publicidad online?


En la carrera por conectar con los intereses de los consumidores y con las necesidades que ahora marcan sus preocupaciones, las empresas de internet han intentado, durante los últimos años, afinar mucho más en términos de privacidad. Han lanzado servicios, cambiado funcionalidades y ofrecido nuevos elementos por defecto que reducen los datos que se recogen sobre los internautas y también que generan en ellos la sensación de tener más control sobre lo que ocurre con su información personal.

Si esto es lo que realmente ocurre podría dar para otro análisis, pero lo que sí es cierto es que estos movimientos – junto con las nuevas normativas de privacidad (como la ley europea de protección de datos) – están cambiando el panorama de los datos y afectando a cómo se gestiona la publicidad online. Este tipo de acciones reducen el margen de maniobra de las plataformas publicitarias y de los anunciantes.

El ocaso de las cookies, marcado por los cambios tecnológicos, las leyes de protección de datos y el golpe de gracia que Google le daba este verano, es uno de los grandes ejemplos y una de las grandes preocupaciones del ecosistema publicitario online, que necesita encontrar alternativas viables.

No es el único quebradero de cabeza que se les avecina y el único lastre para la publicidad en la red. La última actualización del sistema operativo de Apple también va a ser un problema serio para la industria.

Lo que cambia Apple

Por ahora todo es teoría, pero la práctica está a la vuelta de la esquina. Apple lanzará la actualización durante este otoño, aumentando el control que los usuarios tienen sobre lo que está ocurriendo con su información personal. Cuando se haga efectiva la actualización, todas las aplicaciones y servicios tendrán que preguntar al consumidor de forma directa si quieren que su actividad sea seguida o no en su navegación online.

El sistema operativo ofrecerá, por tanto, mayor control en privacidad, pero, como recoge The Wall Street Journal, también supondrá un golpe para los medios online y los demás editores de contenidos y servicios. Como explican desde la industria al diario económico, para los editores la gran preocupación está en que esto sea un golpe más contra su ya precaria estabilidad financiera (víctima de la crisis del coronavirus). Temen que los usuarios decidan en su mayoría a darle al no seguimiento.

El movimiento de Apple es especialmente dramático porque hace que los consumidores se puedan quedar fuera del IDFA, el sistema de identificación de usuarios de Apple para anunciantes.

Esto es, no es solo un apagón de cookies, como ocurre cuando navegamos online y damos a no seguimiento en las opciones de la ley de protección de datos, sino que es mucho más profundo y complejo. Es una salida de los demás elementos de seguimiento puestos en marcha (tanto, de hecho, que Facebook ya ha dicho que afectará a su capacidad para vender publicidad para apps).

Cierto es que, en esencia, Apple no prohíbe que se haga el seguimiento, sino que se pida un permiso explícito al consumidor para hacerlo. El temor es que el consumidor decida directamente que no quiere que eso ocurra.

Las consecuencias temidas

Desde dentro de la industria, como han explicado algunas fuentes al Journal, se espera que el efecto de este movimiento de Apple sea brutal. Algunas estimaciones apuntan a que los precios de publicidad en apps para iPhone podría caer hasta el 40%.

¿Será el movimiento de Apple tan dramático para las plataformas de publicidad online? ¿O el problema está en que esto sea un primer paso en la industria? Al fin y al cabo, Apple ya había eliminado por defecto el seguimiento las cookies de Safari en 2017. La industria siguió sus pasos años después. ¿Hará lo mismo con esto?



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