La presentación de la cerveza de trigo: otro fracaso de Modelo » El Publicista

Cero y van tres o cuatro veces que nos la hacen pero nos dejamos seducir, una vez más, por la magia del lugar: el Sonora Grill de Polanco. Y tal parece que a todos  nos pasó lo mismo porque citaron a las 19hrs, y media hora después ya casi todo el restaurante estaba a reventar. Solo que, fieles a su costumbre, los organizadores colocaron cincuenta lugares e invitaron a más de 500 personas.

Lógico, aquello fue un caos que nadie, mucho menos la gente de la Cervecería Modelo, pudieron resolver. Lo que más nos encrespó fue que, a esas horas, la mayoría de las mesas ya estaban ocupadas por una bola de gorrones, todos cuates del “organizador”, que de periodismo y de RP no entienden ni jota: en su casa los conocen.

Lo peor vino cuando un chico de RP, muy propio, condicionó un asiento en una mesa, a que se entrevistara a alguien de la empresa. Obvio: la gente profesional no aceptó. Y no aceptó porque, en cualquier departamento de continuidad de cualquier medio, la publicación de una equis noticia siempre está condicionada a la disponibilidad de espacio. Y eso es algo que nadie puede saber.

Me queda claro que muchos medios patitos fingieron aceptar… y luego no publicaron nada. Como nada hicieron los cientos de gorrones, que nada tuvieron que ver con la noticia, pero que llegaron ahí invitados, o por la gente del cliente, o por la gente de la agencia de RP: con lo que una reunión de negocios, con la prensa especializada, se convirtió en una reunión de cuates, en una chorcha de gente bonita, que para nada benefició a la marca.

Por azares del destino me tocó oír a uno de esos inútiles: a un hombre alto, blanco, vestido de blanco y con sombrero, (muy fantoche), quien comentó: “no sé cómo se organizaron en la entrada porque yo no vi la logística, pero veo que la cosa está fluyendo”, (¿!).

Fluyendo cuando el 80% de los periodistas efectivos estaban de pie porque no había lugares; cuando los fotógrafos se habían ido a las primeras de cambio y la organización, toda, era un auténtico desmadre. ¿En dónde está el director de comunicación de Modelo? (Por cierto, no nos invitaron ni siquiera una cerveza).

Que nos digan si se trata de que los niños bonitos -buenos para nada- se luzcan con sus amigotes para ya no ir a sus dizque ruedas de prensa que, ante todo, dan pena ajena. ¿Y el boletín? Bien, gracias: no lo hubo.

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