El streaming con anuncios ya compite con la televisión tradicional y se lleva a los anunciantes


PuroMarketing: Noticias de marketing, publicidad y marcas en Español

En el último servicio de VoD que probé, no esperé ni un par de días a darme de baja en el período de prueba. En el pasado, es probable que me hubiese hasta olvidado de hacerlo y que hubiese acabado pagando el primer mes del servicio. Era algo que en el pasado me había pasado no en una sino en varias ocasiones y no solo a mí sino también a varios usuarios de mi círculo.

Sin embargo, ahora ya no dejo que eso pase. Las plataformas de VoD son analizadas mucho más rápido y si algo no parece merecer la pena directamente lo borro. Estos servicios deben convencer en términos de catálogo, sí, pero también en cuestiones precio. Es mucho más probable que juzguemos más rápido su catálogo duramente, pero también que nos mostremos mucho más reticentes a pagar por el servicio, por mucho que cueste 4,99 euros (el precio con el que están entrando en el mercado algunas plataformas ahora mismo).

Los consumidores han llegado a niveles de agotamiento en suscripciones y esto ocurre especialmente en el mercado del streaming, donde se empieza a tener la sensación de que hay demasiadas cosas. Si las compañías quieren que los consumidores paguen deben tener un catálogo potente o un nombre muy atractivo. Disney ha conseguido convertirse en un éxito, pero lo ha hecho tirando del boom de “Baby Yoda” pero también de su fondo de contenidos, muy popular y muy deseable por parte de los consumidores.

Para las demás compañías, saltarse ese freno es muy complicado, a menos que opten por nuevos formatos de acceso a los contenidos. Y ahí es donde podría estar a punto de ocurrir un cambio importante. Nos podríamos estar acercando a la edad de oro del streaming con publicidad. No es la primera vez que los analistas lo indican y que lanzan previsiones de cuánto dinero podría mover este mercado.

El boom de los anuncios

El último de los análisis llega desde Digiday y, como apunta el medio británico, el gran cambio se podría producir este mismo año. No solo se debe tener en cuenta que el streaming ha ido creciendo de forma notable en los últimos años y que ya se mira de tú a tú con la televisión, sino también que la crisis del coronavirus ha acelerado el consumo de este tipo de contenidos.

Esto es, los procesos de confinamiento y las recomendaciones de distancia social han dejado a los consumidores en sus casas mucho más tiempo y esas horas se han llenado con el consumo de contenidos bajo demanda. Esto ha acelerado el mercado del streaming y podría impulsar el de la publicidad vinculada.

Como le explica un ejecutivo de la industria al medio, en esta temporada de upfronts, que se produjo en las últimas semanas, el streaming se llevó ya el 25 a 30% de la inversión publicitaria. En el año pasado, era del 10 al 20%.

Compite con la tele

El streaming con anuncios está ya compitiendo directamente con la televisión tradicional y las propias televisiones empiezan no solo a vender publicidad en las emisiones lineales sino también en lo que ocurrirá en las retransmisiones a la carta en apps y servicios de acceso a contenidos. Las teles han comenzado a ser más dinámicas y atractivas con los precios de esos anuncios, lo que ha aumentado su tirón entre los anunciantes.

Si a eso se suma que, a pesar del crecimiento de la tele en audiencias durante la crisis del coronavirus, las audiencias televisivas están cayendo, se comprende mejor la situación. Los anunciantes están más abiertos al streaming porque siguen necesitando llegar a las audiencias, pero ya no tienen seguro conseguirlo con la tele.



Publicado tambien en

    Leave Your Comment Here